Crítica de Napoleón por Obscuritas
Redactada: 2024-03-06
Ya en alguna ocasión he dicho que la historia y yo nunca nos hemos llevado bien, más bien todo lo contrario, y además desde que estudié a Napoleón ha llovido ya un poquito. Claro que recuerdo algunos datos clave, pero poca cosa, así que no me voy a poner a juzgar la parte histórica, porque además Ridley Scott ha dejado bien claro que ni sabía nada de Napoleón ni se ha molestado en investigar, les ha dejado todo ese trabajo a los guionistas. De todas formas, si quisiera ver algo 100% fiel históricamente, vería un documental o cogería un libro de historia, a una película lo mínimo que se le puede pedir es que entretenga, al margen de otros factores.
La película empieza en plena Revolución francesa, pero es que cuando te quieres dar cuenta ya estamos casi en 1799, pero es que para entonces no ha pasado gran cosa más allá de una breve aparición de Josefina y medio minuto después la boda. Va todo excesivamente rápido pero a la vez no ocurre nada, pero teniendo en cuenta esa velocidad de acontecimientos, la película debería durar un suspiro. ¿Entonces está justificada o es necesaria semejante duración, casi dos horas y tres cuartos? Pues no, claro que no, para eso me tendrías que contar desde el nacimiento mismo de Napoleón o desde que existe Francia, viendo el panorama. O meter a los irreductibles galos por ahí para darle un poco de vidilla, qué sé yo. Aunque, para momento pasado a toda velocidad, cuando conoce a su segunda esposa y un segundo después sale su hijo.
Recuerdo cuando se anunció esta película, que automáticamente se hablaba ya del segundo Oscar para Joaquin Phoenix, aunque después han dado a la película por todas partes y en general ha sido olvidada por completo hasta que en los Oscars se les ha ocurrido nominarla en un par de categorías técnicas. ¿Y Joaquin Phoenix? Pues no me ha gustado nada, y además hay veces que parece un maniquí, un palo, o pasado de rosca en sobreactuación. Por ejemplo, ese momento con Josefina que sale en el tráiler, donde le seduce, si me dicen que es de cartón o que le han pegado a la silla, me lo creo, además de que parece que le han puesto una prótesis exagerada en la zona de la boca y la mandíbula que se parece a la máscara de Hannibal Lecter. No sé si será caracterización o actuación del actor, pero se ve horrible. Vanessa Kirby tampoco siento que destaque demasiado, está ahí porque tiene que estar y ya.
Así que el menor de sus problemas es lo fiel o no que sea históricamente. La película es eterna, pero además se hace eterna, porque es aburrida, cuando llegas a la primera hora te dan ganas de echarte una siesta y luego, si eso, continuar. En la siguiente parte hay algo más de acción, pero en general agota, y más con esa fotografía tan apagada y triste que a veces casi parece que está en blanco y negro, y que hace resaltar aún más la que me ha parecido la mejor parte y por la que más merece la nominación por el vestuario, y es la escena de la coronación.
Huele a grandísima producción por todas partes, pero eso es lo único que tiene, y un buen envoltorio sin un relleno como mínimo decente no sirve de nada, ni siquiera con nombres tan potentes en el cartel.
La película empieza en plena Revolución francesa, pero es que cuando te quieres dar cuenta ya estamos casi en 1799, pero es que para entonces no ha pasado gran cosa más allá de una breve aparición de Josefina y medio minuto después la boda. Va todo excesivamente rápido pero a la vez no ocurre nada, pero teniendo en cuenta esa velocidad de acontecimientos, la película debería durar un suspiro. ¿Entonces está justificada o es necesaria semejante duración, casi dos horas y tres cuartos? Pues no, claro que no, para eso me tendrías que contar desde el nacimiento mismo de Napoleón o desde que existe Francia, viendo el panorama. O meter a los irreductibles galos por ahí para darle un poco de vidilla, qué sé yo. Aunque, para momento pasado a toda velocidad, cuando conoce a su segunda esposa y un segundo después sale su hijo.
Recuerdo cuando se anunció esta película, que automáticamente se hablaba ya del segundo Oscar para Joaquin Phoenix, aunque después han dado a la película por todas partes y en general ha sido olvidada por completo hasta que en los Oscars se les ha ocurrido nominarla en un par de categorías técnicas. ¿Y Joaquin Phoenix? Pues no me ha gustado nada, y además hay veces que parece un maniquí, un palo, o pasado de rosca en sobreactuación. Por ejemplo, ese momento con Josefina que sale en el tráiler, donde le seduce, si me dicen que es de cartón o que le han pegado a la silla, me lo creo, además de que parece que le han puesto una prótesis exagerada en la zona de la boca y la mandíbula que se parece a la máscara de Hannibal Lecter. No sé si será caracterización o actuación del actor, pero se ve horrible. Vanessa Kirby tampoco siento que destaque demasiado, está ahí porque tiene que estar y ya.
Así que el menor de sus problemas es lo fiel o no que sea históricamente. La película es eterna, pero además se hace eterna, porque es aburrida, cuando llegas a la primera hora te dan ganas de echarte una siesta y luego, si eso, continuar. En la siguiente parte hay algo más de acción, pero en general agota, y más con esa fotografía tan apagada y triste que a veces casi parece que está en blanco y negro, y que hace resaltar aún más la que me ha parecido la mejor parte y por la que más merece la nominación por el vestuario, y es la escena de la coronación.
Huele a grandísima producción por todas partes, pero eso es lo único que tiene, y un buen envoltorio sin un relleno como mínimo decente no sirve de nada, ni siquiera con nombres tan potentes en el cartel.
Guion
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Banda sonora
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Interpretación
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Efectos
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Ritmo
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Entretenimiento
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Complejidad
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