Se puede observar como el miedo de una población hacia aquello que no pueden controlar o que es diferente a lo considerado normal, desemboca en una cadena de decadencia donde son perseguidos y marginados por igual culpables e inocentes. Se ve como esos inocentes ante el acoso y la falta de ayuda por parte de la sociedad, desesperados terminan corrompiéndose.
Pese a todo es una película que también enseña la otra cara de la moneda, con actos bondadosos y empatía.
No es de mis películas favoritas, pero he de admitir que la última escena me ha sacado una sonrisa, y solo por eso creo que puede ser interesante verla.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios